Día de la radio: Mesa redonda con Lucas, Menéndez, Navarro y Díaz

El pasado 13 de febrero celebramos el Día de la Radio en la Universidad y no me resisto a compartir aquí los vídeos de una jornada, emocionante en lo personal, y creo que muy interesante y clarificadora en lo profesional.

El pasado 13 de febrero celebramos el Día de la Radio en la Universidad y no me resisto a compartir aquí los vídeos de una jornada, emocionante en lo personal, y creo que muy interesante y clarificadora en lo profesional.

Comenzamos mi amigo Alfredo Arense y yo poniendo nuestras voces al servicio de Comunidad UFV, el primer formato profesional de Onda Universitaria. En realidad, es un programa hecho por los alumnos de la Facultad de Comunicación, que es de quien es todo el mérito. Alfredo y yo tratamos de no molestar demasiado y, sobre todo, de trasladara a los chicos algo de la tensión que supone hacer un programa de radio. Para ese primer día tuvimos la enorme fortuna de contar con Frank Blanco y Javi Nieves, además de con el rector de nuestra casa, Daniel Sada.

En el vídeo tenéis la primera parte del primer programa de Comunidad UFV, si queréis saber qué cosas hacemos desde entonces, todos los podcast están disponibles en la web de Onda Universitaria y en el canal de Ivoox.

Tras el programa, disfrutamos de dos mesas redondas que equilibraron la jornada. De la práctica del programa.. a la teoría encarnada, primero por grandes profesionales de la radio de hoy (Juan Ramón Lucas, Alfredo Menéndez, Maria José Navarro y Virginia Díaz), y después, por antiguos alumnos de la UFV que supieron explicar a los actuales cómo se puede vivir de la radio sin morir en el intento. La primera de las mesas tuve el honor de moderarla yo, la segunda, con más clase y tino, corrió a cargo del Doctor Arense.

Mesa Redonda con Juan Ramón Lucas, Alfredo Menéndez, Virginia Díaz y Maria José Navarro
Mesa redonda con Alumni UFV

Una frase para terminar, de La Navarro: «La radio es una señora manchega que está en la puerta esperando a que lleguen sus nietos». Pues eso.

Del Día de la radio a la radio de cada día

Una cosa es ser oyente de radio y otra hacer radio, que es una cosa que viene después. Primero la escucha, siempre. Lo otro sería como tratar de hacer un croissant sin haber probado los manolitos. 

Mi relación con la radio es existencial. O sea, que es a mi vida casi como el oxígeno, una necesidad vital: De cuando empecé a poner la oreja, allá por los primeros 90 del antenicidio y la España de  antes de la caída del muro felipista, y de ahora, nuestro tiempo de podcast especializado y radio de autor. Una cosa es ser oyente de radio y otra hacer radio, que es una cosa que viene después. Primero la escucha, siempre. Lo otro sería como tratar de hacer un croissant sin haber probado los manolitos.

El 13 del mes en curso celebramos en la UFV el Día Mundial de la Radio y fue una oportunidad fantástica de ofrecer a los alumnos un menú de estrella michelín, o de Ondas, por mejor decir. Fue un lujo moderar una mesa con Juan Ramón Lucas, que está tratando de reinventar el silencio en La Brújula, Alfredo Menéndez, un buen tipo que se adapta, Virginia Díaz, que es radio artesana y a Maria José Navarro, que de tanto decir que es pequeña se hace cada vez más grande. «Para hacer radio hay que escuchar la radio», les dijo mi Mari Jose a unos jóvenes que miraban con oídos de Spoti. 

Mesa Redonda Día de la radio
Aquí un momento de la mesa redonda con Virgina Díaz, Juan Ramón Lucas, Alfredo Menéndez y María José Navarro. Foto: Logosfera Producciones

Pero, seamos sinceros, esto del Día de la Radio es una excusa para mirarnos el ombligo, como el Día de cualquier cosa. Lo que pasa es que esta cosa es nuestra, quiero decir que la radio en España no es como la de Estados Unidos, que es musical y bullanguera. Aquí Federico sienta cátedra y Pepa editorializa, Alsina pone calle y firma y Herrera improvisa. Aquí la radio es sustantivo, desde que en el 77 dejamos de emitir el Parte por decreto y la gente encendía la onda media para saber qué demonios pasaba en ese país que se construía. Así que está bien que ahora hablemos de la radio aunque sea un día, el Día.

Pero luego están los días cualquiera, que es donde la radio deja de ser teoría y se convierte en minuto rabioso, encendido, inmediato. Y ahora que he vuelto al micrófono, aunque sea con afán didáctico, ha regresado a mí la emoción del silencio que precede a la horario, el respeto por el oyente misterioso, la emoción por la palabra que se va.